Diseñamos e implantamos sistemas que trabajan solos: avisan a quien toca, contestan cuando tú no puedes y recuperan al que se fue sin hacer ruido.
Ni logos prestados ni porcentajes de nadie. Estos números salen de nuestros propios ficheros y se pueden comprobar uno a uno.
Están en tu programa de gestión, con nombre y con fecha. Nadie los llama porque nadie tiene una tarde libre para llamar a seiscientas personas.
La fecha que se pasaLa vacuna, la revisión, la siguiente sesión. Nadie decide dejar de venir: simplemente deja de venir.
El teléfono a las nueve y mediaEsa llamada hoy se pierde, o se la come un contestador que nadie escucha hasta mañana.
El hueco de las diez y mediaAlguien cancela y ese hueco vale dinero. Se queda vacío porque nadie tiene tiempo de rellenarlo.
El «ya llamaré»Aceptó el presupuesto, salió por la puerta y no pidió cita. Y esa llamada siempre se deja para luego.
Recepción haciendo de agendaHoras al mes confirmando, recordando y recolocando. Tiempo que se paga y no se factura.
Los datos en cuatro sitiosEl programa de gestión, el WhatsApp, la libreta y la cabeza de la persona que lleva veinte años ahí.
Nada de plataformas genéricas. Cada uno se monta sobre tu fichero, tu agenda y tu número de teléfono.
Elige un área y mira qué deja de ser trabajo tuyo.
Elige el tuyo. Cambia el color, cambian las palabras y cambia la cuenta: no es la misma web con otro nombre.
Miramos tu fichero, tu agenda y por dónde entra y sale la gente. Sale un número: cuánto hay parado ahí. Si no sale, te lo decimos.
Elegimos qué se automatiza y qué no. Si una regla sencilla resuelve el problema, no metemos IA: pagarías por un adorno.
Se conecta con lo que ya usas. Nada de cambiar de programa de gestión ni de aprender una plataforma nueva.
Cada mes, un informe con lo que salió, lo que contestó y lo que entró. Si no se mueve, se cambia o se apaga.
Aquí es donde una agencia te enseña sus casos de éxito. Nosotros todavía no tenemos, y no vamos a inventarlos.
Cuando el primer cliente lleve tres meses, aquí estará: qué clínica, qué se montó, qué salió. Con su nombre y su permiso.
Prefiero enseñarte un hueco vacío que un porcentaje inventado.
Lo que sí se puede citar, porque no es nuestro: son datos del sector, publicados y comprobables.
Meses. Hasta los 18 un cliente sigue activo; entre 18 y 36 está dormido; por encima de 36 está perdido. Ahí es donde un aviso todavía lo trae de vuelta.
Criterio de la AAHA (American Animal Hospital Association)Del tratamiento dental diagnosticado se queda sin agendar. No es que digan que no: es que salen por la puerta y nadie les llama.
Catalyst Index, vía Henry Schein OneAceptación media de presupuestos en dental. Del resto, buena parte es un «ya llamaré» que nadie persiguió.
Catalyst Index, vía Henry Schein OneEsto es lo que le llega a tu cliente, y lo que te llega a ti. Toca una pregunta y mira qué pasa.
Trabajamos con esto. No te lo cobramos por el nombre: te lo cobramos por lo que hace. Y si una regla sencilla te resuelve el problema, te montamos la regla y te ahorras la IA.
Antes de tocar un solo dato se firma el contrato de encargado del tratamiento que exige el artículo 28 del RGPD. Sin eso no empezamos.
Sólo se lee lo que hace falta para el aviso: nombre, contacto y fecha. No se copian historiales ni diagnósticos.
Trabajamos sobre tus cuentas y tu número: el fichero y los contactos no salen de ahí. Si algún día lo dejas, te llevas tu fichero entero y el historial de lo que se envió.
Todo mensaje lleva su forma de darse de baja, como manda la LSSI. Quien la pide deja de recibir, en cualquier canal.
Una herramienta te la venden y te la instalas tú. Esto se monta sobre tu negocio y se queda funcionando.
Miramos tu fichero, te decimos cuánto hay parado ahí y qué se puede automatizar. Si no sale a cuenta, te lo decimos y ya está.